miércoles, 11 de noviembre de 2015

Investigación de vidas pasadas.

Siguiendo la sugerencia de una lectora del blog, me ocupo hoy de este tema tan olvidado en el mundo de la reencarnación en español. Adelanto que la mayoría de las cosas que voy a decir son muy obvias, pero por alguna extraña (y misteriosa) razón, suelen estar muy lejos de nuestra mente cuando creemos que tenemos recuerdos de vidas pasadas.

No soy la primera que se queja de esta circunstancia. Investigadores como Jim Matlock afirman que las regresiones (aquellas realizadas mediante hipnosis por terapeutas de vidas pasadas) no tienen ninguna validez desde el punto de vista científico y raramente se consiguen verificar históricamente. Yo discrepo en parte con esta opinión, pero sí debo reconocer que muchos datos que surgen en estas regresiones no se llegan a verificar. No es porque no se pueda, sino porque al terapeuta generalmente le da igual si eso que relata el paciente es un recuerdo real o no, mientras le sirva para “sanar”, y ni siquiera se encargan de investigar históricamente esos supuestos recuerdos. Mucho menos se preocupan de llegar a determinar quién fue exactamente esa persona en el pasado. Ni él ni el paciente. Como consecuencia, la reencarnación se encuentra en el lamentable estado actual: la única investigación seria que se hace en la actualidad es con niños, y gran parte se realizó en los años 70. Para los demás científicos, los recuerdos de vidas pasadas son explicables por un “entrelazamiento de consciencias”, que es el término que va a sustituir a otras explicaciones alternativas como la memoria genética o el inconsciente colectivo de Jung, para así seguir rechazando la existencia de la reencarnación.

Bien (y ya me dejo de enrollar), para mí y para muchos reencarnacionistas, la investigación de vidas pasadas no es para nada algo secundario. Es fundamental en nuestro camino. Nos guste o no, es parte del proceso de recordar, y tiene suma importancia sobre todo a nivel personal porque es lo que nos va a convencer de que hemos vivido antes y que lo que estamos experimentando no son otra cosa que RECUERDOS. ¿Por qué? Muy fácil, porque funcionan exactamente igual a la memoria normal y corriente.

CONSEJOS SOBRE INVESTIGAR VIDAS PASADAS.


Antes de nada, recordaros que uniros a un foro de reencarnación es un gran paso. Yo habría verificado muy poco de mis vidas pasadas si no hubiera sido por la ayuda de otras personas. La razón es evidente: siempre va a haber personas que sepan más que tú sobre un determinado tema, especialmente si ya recordaron una vida pasada en la misma época que tú, o si se han dedicado a estudiar esa época durante años porque les apasiona. Pero, ¿cómo tenemos que investigar? Seguid las pautas siguientes y os ahorraréis más de un disgusto:

1. Ante todo, usad el SENTIDO COMÚN. La investigación de vidas pasadas es como cualquier otro tipo de investigación histórica o incluso criminal. Tenemos a alguien (normalmente tú mismo) que dice haber vivido determinados acontecimientos. Debemos comprobar si eso es plausible. Por tanto usaremos nuestras fuentes históricas para ver si algo de lo que dice coincide con esas fuentes. Por supuesto, tened cuidado con qué fuentes trabajáis. Sin duda no es lo mismo la Wikipedia que un catedrático en Historia especializado en la época que nos interesa, aunque también pueda estar equivocado.

2. Pero, aparte de eso, el primer consejo que todo principiante candidato a convertirse en reencarnacionista debe seguir es: NUNCA TE PRECIPITES. Es decir, antes de ponerte a usar Google como un loco, asegúrate de que has conseguido el suficiente número de recuerdos por tu parte. Sí, sé que hay tener mucha paciencia, pero cuantos más datos tengas, mejor. Ya sabes (sobre todo si has leído mi libro) que puedes conseguir recuerdos por varias vías: meditando, con autohipnosis, a través de sueños, buscando triggers...

¿Puedes leer libros o ver películas de la época que te interesa antes de tener recuerdos propios? Pues sí, por poder puedes. Lo malo es que si eres principiante te será más difícil diferenciar si lo que luego aparece en tu sueño o tu regresión es realmente un recuerdo o simple imaginación. Muchas veces sospechamos que puede haber habido algún tipo de contaminación en esos recuerdos, y hacemos bien, porque en muchas ocasiones es realmente así. Yo solía evitarlo al principio, pero después me fui acostumbrando porque me di cuenta de que un verdadero recuerdo se siente de manera distinta. De todas formas, hay que tener cuidado. Y recordemos que la memoria no es nunca exacta al cien por cien, ni siquiera en esta vida, así que imaginad si estamos hablando de hace trescientos años.


3. Tanto si es un sueño o una regresión, debemos tener muy presente que ningún recuerdo es “totalmente puro”. Además, si no estamos en un nivel lo suficientemente profundo, puede que nuestra mente se ponga a analizar lo que estamos viendo en ese mismo momento, sacando conclusiones que pueden estar equivocadas. También pueden aparecer elementos simbólicos y elementos de nuestra vida actual que se entremezclan en ese recuerdo. Es nuestro deber analizarlo con detenimiento para quedarnos con lo que es válido, y por supuesto, VERIFICARLO.

El otro día me puse a leer la crónica completa de una de mis vidas pasadas (algo que raramente hago). Desde el principio estaba bastante convencida de que mi marido era médico. Cuando meses después pude por fin verificar con nombre y apellidos esa vida, vi que estaba equivocada: no era médico, aunque sí era un hombre de negocios. ¿Por qué estaba tan convencida? Vi que iba siempre muy elegante, y teníamos en casa una biblioteca con libros que a mí me parecían difíciles de leer (no era más que una ama de casa con poca escolarización). Una vez consulté un libro en esa biblioteca, y pensé que era un libro de medicina. Seguramente mi mente interpretó que mi marido era médico, y no tenía razón para dudar de esa apreciación mía. Sin embargo, acabé viendo que me había equivocado. ¿Invalida esto el resto de recuerdos, como los malos tratos sufridos en este matrimonio? Por supuesto que no. La profesión de mi marido solo es un pequeño detalle en una historia cuya importancia radica en otros factores emocionales que me estaban afectando actualmente. Pero igual que estaba equivocada en ese detalle, podría estar equivocada en otros. Por ello, siempre que podamos, tenemos que intentar la verificación y nunca dar por supuesto que todo lo que vemos ocurrió tal cual.

4. A pesar de que siempre tenemos que consultar diversas fuentes históricas (lo más fiables posibles), otra cosa que aconsejo es que nunca pierdas el contacto con tu intuición, sobre todo cuando ya tienes algo de experiencia. Si algo que leemos sobre una de nuestras vidas pasadas o la época en que vivimos no nos parece correcto, seguramente tenemos razón. En este sentido los historiadores suelen ser igual que los científicos: les cuesta admitir que están equivocados y se resisten a cambiar sus paradigmas. Además, en la historia hay también mucho de mito y leyenda, y aquellos que escriben la historia no siempre son fieles a lo que realmente ocurrió. Así que tened también esto en cuenta a la hora de valorar vuestros recuerdos.

Para saber más:

lunes, 19 de octubre de 2015

Foro Reencarnación.

El blog Soy Reencarnacionista nació como una prolongación de Foro Reencarnación, comunidad privada donde las personas que estamos interesadas en la reencarnación, algunas de las cuales recordamos vidas pasadas, nos reunimos para hablar de estos temas en un entorno donde nos sentimos seguros.

El blog es mucho más personal. Muchas veces lo utilizo para desahogarme, pero sobre todo es una pequeña introducción a lo que los lectores pueden encontrar en el foro. El blog es solo una muestra de toda la información que ya está en el foro, mucho mejor organizada y salpicada de las experiencias de todos sus miembros.

En español es uno de los pocos lugares donde se habla de manera seria y racional sobre vidas pasadas. Se fundó en septiembre de 2012 y sigue siendo el único foro donde se trata la reencarnación desde un punto de vista científico, con numerosos enlaces a vídeos, bibliografía e historias que a veces solo están disponibles en inglés.

Pero, además...

Foro Reencarnación da mucha importancia a la privacidad.

Muchos de nosotros tenemos historias que no queremos que se conozcan por personas cercanas o no tan cercanas. Tampoco queremos que alguien haga una búsqueda en Google y descubran que creemos recordar vidas pasadas. Por desgracia, muchos aún piensan que esto es cosa de locos. Sin embargo, yo no soy la única que recuerda. Si te sientes solo y buscas a gente como tú, no lo dudes y únete a nosotros.

Foro Reencarnación huye del esoterismo.

No aconsejamos que acudas a videntes para conocer tus vidas pasadas. Tampoco te insistimos en que la única forma de recordar es que alguien te hipnotice, porque eso no es cierto. No confiamos en las enseñanzas de médiums que canalizan espíritus y nos cuentan en qué consiste la reencarnación o el karma.

En Foro Reencarnación somos sensatos, prácticos y realistas. Cada uno de nosotros puede tener sus propias creencias, pero lo más importante es que pensamos por nosotros mismos. Recordar vidas pasadas no es nada mágico. Cualquiera puede recordar si abre su mente y aplica las técnicas adecuadas.

Cualquier miembro puede tener su propia sección.

Si te gustaría compartir tu experiencia con todos nosotros, de manera privada, puedes pedir a la administradora que te abra tu propio rincón en los Registros de vidas pasadas, para que así puedas escribir todos tus recuerdos, tus sensaciones y tus verificaciones de manera ordenada y recibir comentarios y consejos de otros miembros.

En Foro Reencarnación no encontrarás ningún trol.

No tenemos piedad con aquellos que entran en los foros para insultar, reírse de sus miembros o actuar en contra de las normas. Tampoco toleramos que se nos quiera convencer de que estamos equivocados o que se nos diga que sufrimos de alguna enfermedad mental por creer en la reencarnación.

No solo hablamos de reencarnación.

Ante todo, somos una comunidad. Creemos en vidas pasadas (la mayoría de nosotros), pero también nos gusta reírnos, comentar noticias del mundo, contarnos nuestros problemas, hablar de cuál es nuestra música favorita o incluso compartir recetas. En Foro Reencarnación, ¡nunca te aburrirás!


No lo dudes y hazte miembro ya. ¡Te esperamos!


miércoles, 14 de octubre de 2015

La Caja de Pandora: presentación oficial.

La Caja de Pandora no es un libro para todos los públicos, esto lo advierto desde ya. La Caja de Pandora está especialmente dedicado a aquellas personas que quieren conocer la Verdad y son conscientes de que solo pueden encontrarla dentro de sí mismas. En este libro encontrarás algunas de mis experiencias y alguna que otra opinión personal, pero al contrario de lo que hacen otros autores, yo soy sincera y te digo que lo único que sé es que he vivido antes. La reencarnación, hoy por hoy, es un misterio. Nadie sabe cómo funciona, a pesar de lo que te digan. Sí que hay algo de lo que no tengo ninguna duda: hay muchas personas que recuerdan vidas pasadas, y no, esto no es una ilusión de nuestra mente, un entrelazamiento de consciencias ni memorias que se transmiten por el código genético. Además cualquiera puede hacerlo.

Y lo más importante es que no quiero que me creas. 

Quiero que lo experimentes por ti mismo.


Si quieres saber si este libro es para ti, responde a las siguientes preguntas:
  • ¿Buscas un maestro que te dé todas las respuestas?
  • ¿Alguien que te dé consejos espirituales que te hagan sentir mejor?
  • ¿Un gurú que sea capaz de ver tus vidas pasadas y te hable de deudas kármicas que debes pagar?
  • ¿Te encanta teorizar sobre reencarnación y debatir eternamente pero no te interesa recordar ni tampoco saber lo que piensan y sienten los que sí recuerdan?
  • ¿Quieres saber cómo identificar a tu alma gemela?
  • ¿Te parece una pérdida de tiempo verificar tus recuerdos, porque ni siquiera quieres saber si la reencarnación es una realidad?

Si has respondido afirmativamente a la mayoría de estas interrogantes, no leas mi libro. En él no hay fantasías ni enseñanzas espirituales más propias de la religión.

La reencarnación es un hecho. Las creencias que por lo general la acompañan, no. 


Por ello te cuento lo que yo misma he experimentado y las conclusiones a las que he llegado. Te doy algunos consejos, pero no te voy a sermonear sobre la necesidad de que perdones a tu prójimo o que evoluciones espiritualmente, porque nadie sabe si eso es así de verdad. Nadie sabe por qué reencarnamos ni por qué recordamos, simplemente lo hacemos. 
  • ¿Tienes una mente racional y te interesa saber más sobre reencarnación desde el sentido común?
  • ¿Piensas por ti mismo?
  • ¿Te cansa que nadie se tome en serio la reencarnación o que incluso algunos se burlen de los que creen en ella?
  • ¿No entiendes qué quieren decir con eso de “espiritualidad”?
  • ¿Estás harto de que te inviten a conferencias absurdas donde te hablan de lo bonito que son las regresiones pero nunca escuchas nada nuevo?
  • ¿Quieres recordar vidas pasadas o averiguar cómo lidiar con recuerdos que ya tienes?
  • ¿Te gustaría encontrar a gente como tú, que sepa de verdad lo que significa recordar vidas pasadas?
  • ¿Buscas consejos prácticos y realistas?
  • ¿Piensas que investigar históricamente tus posibles recuerdos es fundamental?
Si ahora has respondido afirmativamente, entonces lee mi libro. Encontrarás por fin lo que buscas. Te sentirás identificado. Dejarás de sentirte solo.

La Caja de Pandora y Pandora's Box.

Hay una manera distinta de aproximarse a la reencarnación. 


No todos los que recordamos vidas pasadas somos fans de Brian Weiss, tenemos una bola de cristal o recomendamos a todo el mundo ver la película Nuestro hogar. Algunos de nosotros tenemos mente científica y no creemos en cualquier cosa.

Para más información, consulta la página de La Caja de Pandora. Recuerda que también tienes una versión en inglés. 

Tienes distintas vías para adquirir el libro. Está disponible en español y en inglés, en formato papel y electrónico.

Amazon España:

La Caja de Pandora.
Pandora's Box.

Amazon:

La Caja de Pandora.
Pandora's Box.

© Todos los derechos reservados.

¡Se ruega la máxima difusión!

¡Gracias!

martes, 13 de octubre de 2015

Personas que conocemos de otras vidas.

Una de las cuestiones que más preocupa a la gente es si perdemos a nuestros seres queridos, o si nos volveremos a encontrar con ellos en el más allá o en próximas encarnaciones. Cuando llevas unos años recordando vidas pasadas esto te parece tan obvio que ni siquiera pasa por tu cabeza, así que cuando me preguntan sobre ello suelo sorprenderme. ¿Que si nos volvemos a encontrar con nuestros seres queridos? Y con los no tan queridos también... En general, no hacemos más que cruzarnos con las mismas almas una y otra vez, más o menos como ocurre en El Atlas de las Nubes. Y aunque esto parezca una bonita leyenda, la mayoría de los reencarnacionistas coincidimos en que hay algo de verdad en eso de que el alma se refleja en los ojos. Muchas veces el reconocimiento se produce a través de ellos.

Fotograma de la película Orígenes.

No voy a entrar a definir lo que son los grupos de almas ni los soulmates, entre otras cosas porque me parece algo muy básico y además ya expliqué una vez la confusión que existe en el mundo hispanohablante sobre determinados conceptos. Solo diré que la existencia de almas compañeras, es decir, gente con la que te encuentras vida tras vida, es una de las grandes realidades de la reencarnación. Desde que recuerdo vidas pasadas me ha ocurrido de todo:

  • He reconocido en mis recuerdos a personas que había conocido en la vida real, con las que pensé que había algún tipo de conexión pero no podía especificar el qué. Las vivencias de esa vida pasada daban perfecta explicación a la forma en que me sentía hacia esa otra persona, que no siempre era positiva.
  • He conocido a personas (incluso online) que me hacían sentir algo especial, que llegaban a provocar en mí extrañas reacciones emocionales sin explicación lógica. Posteriormente, preguntando por ellas antes de meditar, o bien de manera espontánea, aparecían en mis recuerdos en alguna vida pasada.
  • En alguna ocasión hemos hecho una meditación conjunta a distancia, varias personas en varias ciudades, con la mínima interacción entre nosotros, y al acabar la sesión habíamos recordado un mismo escenario, cada uno desde su propia perspectiva.
  • Hay gente que me ha reconocido en alguna de sus vidas pasadas, pero yo no recuerdo nada o solo tengo leves intuiciones.

Normalmente este tipo de conexiones no se comentan en público, por razones obvias de privacidad y por tratarse de asuntos que solo conciernen a las personas que comparten recuerdos. Además, a nosotros mismos nos cuesta creer en ello, y seguramente en muchos casos ni siquiera nos atrevemos a decirle a alguien que creemos reconocerle de otra vida, por temor a su reacción, lo cual es perfectamente lógico. Por otra parte, me consta que en algunos casos tener recuerdos compartidos ha servido para verificar algunos hechos poco conocidos por la historia oficial, aunque a mí nunca me ha pasado. Es bastante difícil llegar a validar este tipo de recuerdos, y además hay que tener cuidado porque algunos indeseables pueden aprovecharse de esta circunstancia y querer hacerte creer que te conocen de otra vida porque piensan que tú eres alguien excesivamente crédulo y no vas a tardar en caer en sus garras. Eso de que te digan de que eres su alma gemela suena muy romántico, pero es muy probable que no sea verdad. Por eso es recomendable andar siempre con pies de plomo. Sin embargo, estas conexiones existen, y son muy frecuentes. Para los que nos acercamos a la reencarnación con la racionalidad y la precaución debidas, es uno de los factores que más nos descolocan, que más desafían nuestra lógica. Nuestra intuición nos dice una cosa, pero nuestra inteligencia sigue insistiendo en que puede ser autosugestión, que es altamente improbable que hayas vivido una vida con alguien que vive en otro país y que casi acabas de conocer en internet, que posiblemente esa persona “te atrae” por alguna otra razón... Pero cuando tienes recuerdos “de verdad”, y en esos recuerdos —ya sea en un sueño o por autohipnosis— no tienes ninguna duda de que reconoces a alguien del presente en esa otra persona, que antes tenía otro cuerpo o incluso otro sexo, y te es difícil explicar por qué, entonces te empiezas a cuestionar si la realidad es distinta a lo que nos han enseñado. Tienes que elegir entre lo que te dice tu instinto y lo que te dice tu mente racional. Y no, la elección no es nada fácil...


Creo que es importante hacer un inciso en lo de la “atracción” que te produce esa persona. Lo he notado en mí y en muchos otros reencarnacionistas. Cuando hay una conexión con alguien que podrías haber conocido en otra vida, la sensación es muy parecida a un enamoramiento o a pura atracción sexual, y por lo general da igual si la relación en el pasado fue buena, mala o regular; si fue una relación amorosa o de otro tipo; o incluso si fue familiar o no. (Tal vez por esta razón la creencia en las almas gemelas se ha hecho tan popular). Sentimos como una especie de “mariposas en el estómago”, y algo nos empuja a hablar o acercarnos a esa persona. Por supuesto, esto no significa que siempre que se produzca esta sensación, hay una relación de vida pasada. Puede que esa persona simplemente nos recuerde a alguien del pasado, o puede que, en efecto, todo se deba a pura atracción física. Pero a veces, quizá más de las que nos imaginamos, sí hay una relación de vida pasada, y casi me atrevería a decir que con frecuencia esa relación no se parece en nada a como nos la imaginamos. En algunas ocasiones, sin que haya una aparente explicación, una sola palabra de esa persona basta para que nos enfurezcamos, o hace que actuemos hacia ella como un padre cuando en realidad no lo somos, o quizá hay algo que no nos gusta para nada, o quizá se da una relación amor/odio que a veces puede incluso rayar la obsesión. Si consigues recordar y saber con exactitud por qué te sientes así, de pronto le encuentras el sentido. Y creo que ésta es una de las experiencias más satisfactorias que se dan en esto de recordar vidas pasadas.

¿Algunos ejemplos personales?

  • Una amiga de mi infancia resultó haber estado conmigo en una vida en la que ambas éramos esclavas en Creta.
  • Un compañero de clase con el que parecía haber simpatía mutua pero nunca llegamos a ser amigos, resultó haber sido un amigo muy querido, casi un hermano para mí, en una vida en la que yo era una india nativa americana y toda mi familia (incluido él) murió en una masacre perpetrada por los blancos.
  • Un compañero de facultad resultó haber sido un amigo muy querido en mi vida del Oeste americano. Las cosas no acabaron bien entre nosotros. La relación en nuestra vida actual fue muy extraña y algo complicada, perdimos el contacto y los asuntos sin resolver siguieron sin resolverse.

Podría añadir algunos más, pero no acostumbro a hablar de mis vidas pasadas en este blog. Es una pena que no pueda validar esta información, porque lo normal es que la otra persona no recuerde, o que ni siquiera crea en la reencarnación, con lo cual tus sospechas siempre quedan en silencio. Pero interiormente e intuitivamente, apenas tengo duda de que nos conocimos en otras vidas.

Conclusión: que cuando hay alguien duda de si nos vamos a reencontrar con nuestros seres queridos en el más allá o en el más acá, en nuestra próxima encarnación, no puedo más que sonreír. Si ellos supieran... Si ellos recordaran... Los lazos espirituales son eternos. Te vas a reencontrar con la gente que quieres y con la gente que no quieres, porque en el otro lado el amor es para todos por igual, o al menos debería serlo. No tengo ni idea de por qué las cosas son como son, pero lo que tengo claro es que una vez que has pasado por intensas experiencias con alguien, hay algo que deja una huella en ti. Los recuerdos y lo que te une a esa persona con la que viviste, no desaparecen jamás.

jueves, 8 de octubre de 2015

¿Recordar es necesidad, obsesión o un proceso mental normal?

Una vez que empiezas a recordar vidas pasadas —o quizá debería decir “Una vez que te das cuenta de que siempre estuviste recordando vidas pasadas”— ya no hay vuelta atrás. Y nunca acaba. Hace solo unos minutos lo estaba comentando con otra persona en un foro. Y hace no más de dos días que empecé a discutir en otro foro con alguien que no tiene recuerdos propios pero como es habitual piensa que todos estos “mensajes espirituales” tan bien escritos por autores que no tienen experiencia directa con la reencarnación, como Eckhart Tolle, son válidos. El mensaje en cuestión dice: 

“Vive en el presente. Olvida el pasado y perdona, que ésa es la solución a todos tus problemas”. 

Y más o menos nos acusaba de estar obsesionados con querer recordar nuestras vidas pasadas. Hay cosas que aún me ponen de muy mal humor, y justamente ésa es una de ellas. Le contesté que debía tener en cuenta que la mayoría de la gente que recuerda vidas pasadas no es porque lo hayan elegido por sí mismos. Normalmente hay hechos del pasado que aún te están perturbando, y tarde o temprano salen a la luz. Le dije también que olvidar y perdonar no es la solución, sino recordar, liberar emociones e integrar. Su siguiente respuesta, traducida, fue: “Me importa un carajo lo que tú pienses”. Él se lo pierde. Por cierto, es una de esas personas que tampoco quiere oír mi opinión sobre el karma. Oh sorpresa.

Una vez que abres la puerta (la caja de Pandora), ya no la puedes cerrar. Por lo que he visto en estos años, muchos ya venimos con ella abierta, pero pasan muchos años hasta que comprendemos qué es lo que nos pasa y por qué nos sentimos así. Desde pequeños nos han dicho que ésta es la única vida que vivimos, que no hay nada antes ni después. Y nosotros nos lo creemos. Y cuando hay signos y evidencias de que las cosas en realidad funcionan de otra manera, nos tratan de convencer de que hemos perdido la razón. Con lo fácil que sería aceptar que la reencarnación es un hecho...


Bueno, pues recuerdes una vida o dos docenas, parece ser que nadie que recuerda vidas pasadas se libera del todo de esas fuertes emociones que acompañan a esos recuerdos. Enseguida nos damos cuenta de esa otra paradoja. Te dicen que hay algo que tienes que sanar, así que si pasan los años y sigues sintiéndote como una mierda por cómo las cosas acabaron en otra época, es que sigues “sin sanar”. O es que estás obsesionado con tus vidas pasadas, y eso, te recomiendan los “expertos”, no es saludable.

Siempre he tenido mis dudas acerca de la “sanación espiritual”. Ya he dicho varias veces, dentro y fuera del blog, que para mí la sanación consiste básicamente en aceptar e integrar tus recuerdos, y éste es un largo proceso que puede durar años. Pero, hablándolo con esta otra compañera, y viendo cómo se van sucediendo las cosas conmigo, que solo llevo cuatro años recordando (apenas nada comparado con lo que lleva ella), me doy cuenta de que tal vez estamos aún equivocados pensando que realmente el fin de todo esto es aceptar e integrar. Si esto fuera así, ¿no dejaríamos de recordar en cuanto nos sintiéramos mejor? Es verdad que hay personas que afirman que según pasan los años esos recuerdos de otras vidas van quedando atrás (esto es especialmente aparente en niños). Pero, ¿esto ocurre de verdad porque se ha producido una “sanación”, o simplemente porque dejamos de prestar atención a esos recuerdos y olvidamos, igual que podemos olvidar el nombre de nuestra profesora de matemáticas de 6º de EGB? Yo hago todo lo posible por no olvidar. A pesar de ello, es normal que pase mucho tiempo y me olvide de todo lo que he escrito en mi diario de vidas pasadas. No vivo obsesionada con ello. No me estoy leyendo mi diario todos los días. Lo normal es que escriba y no vuelva a repasar lo que he escrito en semanas o meses... ni siquiera las faltas ortográficas, que ya es raro en mí. Como consecuencia, la gran mayoría de esos recuerdos vuelven a quedar enterrados en algún lugar de mi subconsciente. Pero, a veces, sin saber muy bien por qué, ciertas emociones vuelven a resurgir. Y compruebas que tanto los recuerdos como esas emociones siguen siendo igual de fuertes. Nunca se van, porque son parte de nosotros. Quizá, porque hay ciertas vivencias que dejan una huella muy, muy profunda en nuestra alma, y no hay que darle más vueltas. Esa huella puede venir provocada por una muerte traumática en una guerra, pero también por el nacimiento de un hijo. Al contrario de lo que parece, permanecen todo tipo de recuerdos de vidas pasadas, no solo los malos. ¿Pensamos que tenemos que sanar de algo si aún recordamos cómo amamantábamos a nuestra hija recién nacida? No, eso se considera normal. Sin embargo, si no podemos dejar de pensar en cómo morimos desangrados en medio de una batalla, es que “hay algo que sanar”.

No sé, tengo la impresión de que algo no encaja.

PD: Mi verdadera opinión sobre "el poder del ahora" es: qué triste sería que ninguno de nosotros tuviéramos un pasado y que lo olvidáramos como si nada hubiese sucedido. 

El pasado nos hace lo que somos, conocer tu pasado impide que cometas los mismos errores una y otra vez. 

El ahora no existe porque enseguida se convierte en pasado. ¿No será que Eckhart Tolle quiere que nos olvidemos de nosotros mismos?

¿Y tú qué piensas?

Entradas relacionadas:

miércoles, 30 de septiembre de 2015

La Caja de Pandora... está al caer.

No, no me he ido aún. La baja actividad del último mes no se debe a que haya desaparecido del mundo de la reencarnación (todavía), sino a unas vacaciones, otros proyectos literarios, un resfriado de última hora... y también a haber estado volcada con los últimos retoques de La Caja de Pandora, en sus dos versiones, la española y la inglesa. Eso incluye la portada, maquetaciones varias, corrección de erratas y redacción, contacto con los colaboradores rezagados que debían ultimar sus testimonios... Vamos, que me lo he currado como el que más.

Ha sido durillo, para qué os lo voy a negar. No solo por el trabajo intelectual que supone escribir un libro (y hacerlo bien), sino también por todo el peso emocional que conlleva hablar de cosas tan privadas y que tienen tanto significado para mí. Los que están en el foro ya lo saben porque conocen gran parte de la historia, y algunos han sido testigos directos de cómo se fue desarrollando todo. Me refiero especialmente a los que me vieron llegar a MPL como una principiante bastante perdida, sin estar muy segura aún de si recordaba vidas pasadas o qué carajo me estaba pasando. Y pensar hasta dónde he llegado...

En el libro cuento toda esa historia con bastante detalle. No todo, porque eso es imposible (necesitaría de varios volúmenes... bueno, quizá empiece con el primero pronto, y esto acabe convirtiéndose en una “saga” como los libros de Brian Weiss), pero sí lo suficiente como para que los lectores se hagan una idea de lo que significa recordar y lo que es la reencarnación “de verdad”, es decir, la práctica, no la teoría. De eso hay muy poco todavía, tanto dentro como fuera de internet. Y el principal objetivo del libro es que vosotros mismos os pongáis a trabajar y descubráis por vosotros mismos si la reencarnación es un hecho o no. Que busquéis las respuestas en vuestro interior, porque no las vais a encontrar en ningún otro lugar.

Han sido casi cuatro años de intenso trabajo, de intensa lucha, tanto conmigo misma como con los que se toparon conmigo en una etapa temprana de mi viaje y pretendieron silenciar mis experiencias o hacerme quedar como una loca que no sabía de lo que hablaba. Contra los que quisieron burlarse de mí. Eso quedó muy atrás. ¿Qué iban a saber ellos? ¿Cómo iban a imaginarse todo lo que yo, en mi propia casa, con la ayuda de otros que habían pasado por lo mismo que yo, estaba aprendiendo y experimentando?

Si he de ser sincera, esto se siente como el final de una larga etapa, como la conclusión de algo que tenía que hacer en esta vida. No, no me refiero a publicar un libro, sino a cerrar determinados episodios de mi vida (la espiritual) que comenzaron siglos atrás, en otros tiempos... No todo está cerrado. Aún quedan algunas heridas aquí y allá, acontecimientos que aún me duelen, miedos que perduran, frustraciones que no desaparecen. Pero eso es vivir. Y si una cosa tengo clara, es que quiero seguir viviendo (y muriendo) aún muchas veces más, y eso implica sentir y seguir conviviendo con emociones más o menos intensas. En el fondo, podría decir aquello de “Si hay que apuntarse a un bombardeo, yo me apunto...” A pesar de todo.

Esta no es la presentación oficial del libro, que ahora mismo está dorándose en el horno, pero sí quería avisaros de que he actualizado la página, añadiendo los capítulos de los que consta, para que se os vaya abriendo el apetito.

Ya solo os queda esperar un poquito más...

lunes, 24 de agosto de 2015

La muerte y los reencarnacionistas (3).

He hablado ya otras veces de este tema en el blog, porque aparte de que la muerte siempre ha sido de mucho interés para mí, noto que es una de las cosas que más cambian cuando eres reencarnacionista. Y recuerdo a los lectores que ser reencarnacionista va mucho más allá de “creer en la reencarnación”. Por mucha fe que se tenga en algo, no creo que proporcione el mismo alivio que SABER que la reencarnación es un hecho.

Estoy siguiendo una serie estadounidense bastante recomendable que se llama Proof. No es que se vaya a convertir en una de mis favoritas: la protagonista es demasiado cerrada de mente para mi gusto —aunque espero que sus propias experiencias acaben cambiando su forma de pensar—, y tengo la impresión de que jamás van a conseguir pruebas de nada, como en el mundo real. Pero se dan situaciones en casi todos los capítulos con los que me siento muy identificada. Situaciones que son muy cotidianas y que cualquier persona habrá vivido alguna vez. Bien, pues la mayoría de ellas tienen que ver con ese momento en el que te tienes que enfrentar a la muerte, ya sea la de un familiar cercano, o la tuya propia. Quizá algunas reacciones de los personajes me parezcan algo exageradas. Es una serie de ficción después de todo, aunque está muy bien basada en investigaciones reales, y no tengo nada que objetar. Sin embargo, estoy segura, por lo poco que he vivido en primera persona (en esta vida), en cuestiones “mortales”, que la mayoría de la gente no está muy lejos de comportarse de forma similar. Por ejemplo, hoy me llamaba la atención cómo una mujer pensaba que el corazón que había donado de su pareja fallecida, y que había empezado a fallar en el cuerpo del paciente receptor, era como una segunda muerte de su pareja, como si la estuviera perdiendo otra vez. Ese grado de apego a un simple órgano es preocupante... Aun con mis propios reparos a donar, yo sé que cuando esté al otro lado lo que menos me va a importar es lo que hagan con mi cuerpo (esto lo digo por experiencia, no es retórica). El otro día, también en la serie, una señora se escandalizaba y poco menos que tildaba de loca a otra señora que estaba convencida de que su hijo había reencarnado en el hijo de esta señora. La primera señora era incapaz de comprender cómo dos cuerpos, con distinto nombre físico, podían seguir siendo la misma “persona”, es decir, la misma alma. La verdad es que yo jamás he tenido este tipo de dudas, ni siquiera cuando todavía ni creía ni dejaba de creer en la reencarnación, pero por lo visto es una pregunta muy común entre los escépticos (y agnósticos).


Pasa el tiempo y las experiencias que he tenido, los recuerdos que poco a poco voy amontonando en mi diario de vidas pasadas, van quedando en un segundo plano, como si hubiera sido todo un sueño. Pero siempre queda algo: las enseñanzas, las convicciones, la seguridad que tengo ahora de que la muerte no significa nada. Como mucho, es un breve periodo de tiempo en el que nos vamos a sentir algo desequilibrados, algo incómodos. Dejamos atrás muchas cosas, incluido uno de nuestros cuerpos. El cambio es realmente profundo, y los cambios son siempre difíciles. Tenemos que hacer frente al dolor físico, al dolor psíquico, al dolor de nuestros seres queridos a quienes en muchos casos nosotros mismos tendremos que consolar...  pero no es más que eso. Siempre lo he dicho y siempre lo diré: una de las principales razones por las que sigo escribiendo este blog, a pesar de que no me trae apenas satisfacciones, es extender el mensaje de que la muerte no es el fin. La gente no debería sufrir por eso. La gente no debería pasar el tiempo lamentándose de que en todo el mundo hay guerras y se producen miles de muertes cada día, sino trabajando por construir un mundo mejor, empezando por lo que tenemos más cerca.

Y lo digo en una época en la que mi propio dolor por la pérdida en una guerra, de alguien del pasado a quien quería mucho, se acrecienta. Porque aunque la muerte no exista, las emociones no desaparecen tan fácilmente. La diferencia es que ahora soy capaz de ver más allá del dolor. Habría dado lo que fuera por haberlo sabido entonces: que en realidad no estaba perdiendo a nadie, que no tenía razón para sucumbir a las desgracias, que debía luchar contra las adversidades con toda mi fuerza, hasta que no fuera posible seguir luchando. La joven que era en aquel entonces no sabía que la eterna oscuridad no existe, y ahora su dolor es mi dolor. Aún así, lo acepto y le pido que por favor siga llorando, gritando, a través de mí, porque todo forma parte de nuestro aprendizaje, de nuestro crecimiento. Hay momentos en los que la muerte me sigue dando miedo, claro, porque hay muertes que traen mucha agonía y sufrimiento. Pero al mismo tiempo esa especie de serenidad interior que te da el conocimiento verdadero nunca desaparece. Sé que he muerto muchas veces antes, y luego he vuelto a nacer, así que no debe ser tan malo. No creo que sea muy distinto a un parto.

Cuando conozco a alguien que duda de la supervivencia del alma después de la muerte, solo puedo aconsejarle una cosa: que intente recordar sus vidas pasadas. Eso es lo que te lleva de una creencia a una certeza. No inmediatamente, por supuesto, pero al final llegas a ese punto. Dicen que la fe es poderosa. Pues discrepo: recordar es mil veces más poderoso. Lo triste es que sospecho que la mayoría de las personas se da la vuelta y no se molesta ni en escuchar. Ya dudan de que haya algo después de la muerte, como para pensar que existe la reencarnación... Y yo no puedo más que callar y pensar que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

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La autora de este blog tiene una amplia formación científica y por ello piensa por sí misma para llegar a las conclusiones y opiniones que aquí se ven reflejadas. La reencarnación es un fenómeno natural y universal. El único objetivo de este blog es reflexionar y ofrecer algunas claves para que todo el mundo pueda darse cuenta de ello por sí mismo.

En ningún caso la autora de este blog posee la Verdad Absoluta. Las opiniones de la autora de este blog son personales, intransferibles y siempre sujetas a discusión. Solo ha vivido una serie de experiencias personales que la han transformado interiormente en los últimos años. Puede dar consejos a todo aquel que lo solicite, pero en ningún caso puede ofrecer ayuda profesional.

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