Mostrando entradas con la etiqueta Terapia regresiva. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Terapia regresiva. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de abril de 2018

Reencarnación: ¿Mito o realidad? (Crítica).

Por casualidad, gracias a que un viejo amigo publicó un podcast sobre experiencias cercanas a la muerte en su perfil de Facebook, descubrí que el Dr. Miguel Ángel Pertierra conduce un programa de radio llamado "La Rueda del Misterio". Curioseando qué otros temas trata en dicho programa, vi que tenía uno de reencarnación, además muy reciente, con fecha del 24 de marzo de este año. Me dispuse a escucharlo, con mente abierta y esperanzada, lo aseguro... ¿Y qué me encontré? Pues lo mismo de siempre, al menos en un país hispanohablante como España. Es una muestra de lo que ocurre cuando juntas a varias personas que no tienen mucha idea de reencarnación y, por descontado, ninguna de ellas tiene experiencia propia o como mucho le hicieron una pequeña regresión hace años, con lo cual no puede decir que esté convencido de que la reencarnación es un hecho, como es lógico. Hay gente que se molesta cuando digo que no avanzamos, pero a las pruebas me remito.

Lo analicé en mi foro y ahora lo voy a analizar también en el blog. Me encantaría poder comentar textos o vídeos más interesantes, pero qué le vamos a hacer, esto es lo que hay. El desconocimiento sobre reencarnación sigue campando a sus anchas, y las personas que recuerdan múltiples vidas pasadas como yo y han llegado a verificarlas escasean. Y todo esto, a pesar de mis esfuerzos por difundir tanto mi experiencia como toda la investigación seria que hay detrás. 😢


El párrafo de presentación dice así:

«Con Lola Aparicio, Luis Arribas, Mikel Lizarralde y Miguel Angel Pertierra, debatimos sobre la posibilidad de que la reencarnación sea algo más que un elemento cultural o un mito y que pueda ser una realidad, según las investigaciones realizadas a lo largo de todo el planeta.»

Parece que promete, porque afirman que van a hablar de investigaciones realizadas en todo el planeta. No os hagáis ilusiones. No conozco a ninguno de los invitados, pero el único que parece saber algo de investigaciones es Luis Arribas, que por desgracia es también el que menos habla. Las aportaciones de la tal Lola Aparicio son más o menos las mismas que haría alguien si sale el tema de la reencarnación en la peluquería o en el patio de vecinos de tu edificio. Y Mikel Lizarralde se ve que algo conoce, más que nada porque debe de tener contacto con grupos espíritas, tan frecuentes en los países hispanohablantes y que tanto daño están haciendo a los que queremos estudiar de manera seria y científica la reencarnación. Al menos aporta un par de experiencias que sí son interesantes. Pero vayamos por partes.

El programa empieza con Pertierra preguntando a los invitados si creen que es posible que la reencarnación exista. Tanto Lola como Mikel empiezan diciendo "Sí, pero..." Ambos con matices. Lola dice que en teoría, si nacemos una vez, podríamos nacer repetidas veces, pero para eso es necesario primero que sobrevivamos a la muerte. ¿Todos sobrevivimos? Si yo hubiera sido la presentadora, le habría preguntado qué criterio existiría para que unos muriesen y otros no, y sobre todo, en qué se basa para tener esa duda. Quizá, si hubiera leído algo sobre reencarnación, compartiría la opinión de muchos reencarnacionistas de que la reencarnación es un fenómeno natural y universal. Quizá sabría que tener recuerdos de vidas pasadas es mucho más frecuente de lo que parece y que la mayoría de nosotros simplemente no recordamos porque ni siquiera nos hemos planteado esa posibilidad.

Mikel va más allá, pero se lía nada más empezar a hablar, contándonos lo que dicen los espíritus en las canalizaciones. Desde mi punto de vista, este tipo de información es la menos fiable. Se pierde hablándonos de creencias religiosas espíritas, por desgracia comúnmente aceptadas. Estoy de acuerdo en que reencarnar es una elección propia de cada alma. Todo lo que dice después son poco más que frases prefabricadas como la popular "En el otro lado no existe el tiempo ni el espacio". Afirma que cuando morimos primero hay un proceso de perdón y amor condicional, y los espíritus que se comunican con nosotros son los que ya están en la luz. Disiento totalmente con esto, pero explicarlo me llevaría demasiado espacio. También dice que después de la muerte, aspectos de la individualidad de la persona se van difuminando y perdiendo. Un espíritu muerto en una guerra dijo que ya no le importaban los huesos, porque había pasado tanto tiempo que ya estaba desligado de esa persona. Cuanto más tiempo haya pasado, más difícil será para el alma recordar detalles asociados a su vida terrenal. (¿No se suponía que el tiempo no existe en el otro lado?). También habla de "contratos de almas" y que antes de nacer a veces elegimos representar un papel de "malo" porque eso nos hará aprender. Todos somos víctimas y verdugos. Aunque estoy de acuerdo parcialmente con esto, creo que ha simplificado demasiado, lo normal en personas que lo ven desde fuera. De sus palabras deduzco que ha leído poco material del mayor investigador del periodo entre vidas que existe, a quien no se le menciona ni una sola vez en todo el programa: Michael Newton. En consecuencia, solo aporta las típicas generalizaciones "espirituales" que están bien cuando quieres contar un cuento a un niño, pero no cuando estás hablando con personas que han recordado múltiples vidas pasadas y que buscan respuestas más convincentes a sus experiencias.

Luis aporta el único comentario decente, afirmando que la historia es favorable a la reencarnación y que existen muchos testimonios de niños que recuerdan vidas pasadas, recogidos por Ian Stevenson y otros investigadores, aunque como es habitual, se limita a mencionar países como India, EEUU y China, obviando la cantidad de experiencias e investigaciones serias que hay también en Europa. Muchos además son casos de adultos. Puedo mencionar a Jenny Cockell o Carl Edon, por poner solo un par de ejemplos, aunque en el ámbito personal conozco a muchísimos más por lo que he aprendido moviéndome en foros y hablando con la gente, cosa que nadie parece hacer en este país aparte de mí. Luis se inclina a favor de la existencia de la reencarnación, pero también duda de si reencarna todo el mundo o solo reencarnamos cuatro. De nuevo, esto denota una gran falta de información al respecto.

Seguidamente Pertierra menciona al Dr. Brian Weiss y la terapia regresiva como forma de resolver conflictos actuales y como método para saber si existe la reencarnación. Creo que esta pregunta por sí misma ya demuestra lo poco que conoce la terapia regresiva. Si no, sabría que los terapeutas normalmente no están interesados en verificar las vidas pasadas de sus pacientes. Solo los que recordamos vidas pasadas, por lo general, invertimos el tiempo y esfuerzo necesarios para investigarlo, ya que nadie más lo va a hacer por nosotros.

A esta pregunta Lola se plantea si tener recuerdos de otras vidas es prueba de reencarnación. Obviamente, no ha hablado con nadie que recuerda vidas pasadas, porque la respuesta es obvia: NO, no es prueba suficiente, sobre todo si no te molestas en verificar esos recuerdos, como bien apunta después Mikel. También se plantea si cuando alguien dice recordar, está recordando de verdad una vida pasada o está conectando con una especie de conciencia global, lo que sería tradicionalmente conocido como los registros akáshicos. Otra cuestión que tendría una respuesta obvia si hubiera hablado con personas que recuerdan: si fuera una conciencia global, ¿por qué recordaríamos vidas de personas tan concretas, en orden cronológico, llenas de detalles mundanos, y no miles de vidas sin orden ni concierto? Finalmente vuelve a poner de manifiesto su desconocimiento del tema afirmando que Ian Stevenson hace regresiones con niños. Podría haberse equivocado y en realidad referirse a Brian Weiss (en el programa parece que Weiss y Stevenson son los únicos autores que hablan de reencarnación, pero esto pasa prácticamente en toda España... aún). Pero no, ninguno hace regresiones a niños. Stevenson solo habla de recuerdos espontáneos, y además no da mucha validez a las regresiones.

Uno de los muchos otros libros de Ian Stevenson que los invitados al programa no parecen conocer.

Ahora, lo que me mató directamente es la creencia totalmente irracional de Mikel sobre la existencia de lo que él llama un "polvo de estrellas" que se puede reencarnar en diez personas distintas. Además está convencido de que en el futuro se demostrará que un alma puede estar viviendo en varias personas o en distintos planetas a la vez. Lola encima acaba mezclando los cuerpos sutiles con la posible existencia de "varias entidades" que conformarían nuestro yo. 😧 Luego me pregunto por qué la reencarnación no se toma en serio por la mayoría de la gente, o me quejo de que en los comentarios alguien diga que esto de la reencarnación es una "absurdez". ¿Podría ser de otra forma tal y como está el percal?

A continuación Mikel relata una de las pocas cosas que se salvan del programa: hizo como voluntario para que le hicieran una regresión, y conoció varias vidas pasadas que podrían haber influido en su problema de asma actual. Primero fue a una vida pasada en Edimburgo, a principios de siglo XX, con coches y carromatos mezclados en las calles. Uno de los caballos se volvió loco y le arrolló, reventándole el pecho. En otra vida pasada, en la región hoy conocida como Mongolia, nació con líquidos en los pulmones, no podía respirar y murió al poco tiempo. En otra vida era un campesino muy humilde donde ardió su casa y murió dentro asfixiado.

Después Pertierra pregunta: ¿Hay pruebas de la existencia de la reencarnación? Luis es el único que da una respuesta válida, en mi opinión: sí, las hay, las marcas físicas, relacionadas con recuerdos de vidas pasadas tal y como recoge Stevenson en sus libros. Mikel aporta otra experiencia bastante interesante, pero no llega a lo importante de la cuestión. Nos cuenta que su sobrina, de seis años, nació con una marca roja en la espalda similar a un fresón. El médico le dijo que era un antojo y fue desapareciendo. Nos propone que todos hagamos un "juego" con niños menores de 7 u 8 años, preguntarles: "¿Cuando fuiste mayor, qué eras?" Su sobrina le dijo así como si nada que había sido una espía rusa, vestía de gris y la habían disparado por la espalda. Dio también detalles de una ciudad, quizá Londres. Se pregunta: ¿Es esto suficiente para decir que una persona ha tenido una vida pasada? Y él dice que no. Yo creo que habría que especificar: por supuesto, una marca de nacimiento por sí sola NO es suficiente, pero si hay supuestos RECUERDOS, ¿por qué no tratar de obtener más y VERIFICARLOS? En los niños ni siquiera hace falta hacer regresiones, los recuerdos están muy en la superficie y se les puede hacer preguntas abiertas en sus momentos de máxima relajación para ver si nos dicen algo. También podemos estar atentos a muchos otros detalles que nos pueden dar pistas, como muy bien explica en sus libros Carol Bowman, cuyas palabras he recogido yo en mi libro Niños que recuerdan vidas pasadas.

El resto del programa no aporta nada. Se repiten algunos mitos, como el de "muchas personas afirman ser Julio César o Cleopatra", cuando en realidad esto no es cierto y no hay tantas Cleopatras y Nefertitis como Mikel dice. Más bien al contrario, la mayoría de los que recordamos vidas pasadas, recordamos vidas totalmente mundanas y anónimas. Lola nos deleita con otra de sus profundas reflexiones, preguntándose que si existiera la reencarnación tendría que haber parte de nosotros que sea permanente, porque si no, no podría entrar en la Rueda de las Reencarnaciones. No sabe cómo llamar a esa parte. No sé... yo la llamaría como se ha llamado toda la vida, quizá... ¿alma? Después se mencionan las religiones orientales como si eso significara algo, dando por hecho que los lamas tibetanos reencarnan y recuerdan vidas pasadas, y cuestionándose que quizá ellos son los únicos capaces de hacerlo, algo que no tiene ningún sentido por la cantidad de evidencias que ya existen a favor de la reencarnación.

En resumen, un programa como tantos otros, con el nivel al que nos tienen acostumbrados los "programas de misterio" en España: superficial, poco serio y que no aclara nada, no muy distinta a una conversación entre amigos en el bar. Le dejo una petición al Dr. Miguel Ángel Pertierra: por favor, no haga una segunda parte, a no ser que vaya a tratar el tema de manera seria de verdad, tal y como anuncia en su canal. Quizá debería informarse antes que nada de los trabajos científicos que existen al respecto. Este enlace es un buen sitio por donde empezar.

Y luego me dicen que no caiga en la desesperación...



martes, 15 de noviembre de 2016

Reiki y vidas pasadas.

Ya desde la primera vez que escribí el artículo “Cómo puedo obtener recuerdos de vidas pasadas” en el año 2012, citaba el reiki como una de las técnicas que se pueden utilizar para recordar. Sin embargo, lo hacía con mucha prudencia porque no conocía la técnica personalmente. Un tiempo después conocí a una maestra de reiki, Raquel Pons, que se ofreció a iniciarme, y yo acepté. Esto fue en junio de 2014. Desde entonces he practicado reiki con regularidad, haciendo sesiones de autosanación, sesiones presenciales a animales y personas, y también sesiones a distancia (nunca de manera profesional). He tenido alguna que otra experiencia relacionada con vidas pasadas y ahora puedo hablar con más propiedad sobre ello.

En la actualidad diría que el reiki no es exactamente una técnica para recordar vidas pasadas, es una técnica de sanación energética. Pero no hay duda de que en ocasiones, durante la práctica, pueden aparecer “visiones” o “sensaciones” que parecen estar relacionadas con posibles vidas pasadas. Y, lo mismo que ocurre en el caso de la terapia regresiva, no hace falta que la persona crea o no en la reencarnación, esas imágenes surgirán igual y ayudarán igualmente a la sanación del problema que tiene esa persona. Igual que ocurre con la terapia regresiva, para la persona creyente la experiencia solo confirmará sus creencias, y para la persona escéptica la reencarnación seguirá siendo inexistente y esas escenas de vidas pasadas no serán tales, sino solo escenas simbólicas creadas por nuestro subconsciente. Es cierto que este tipo de experiencias no demuestra la existencia de la reencarnación, ni tampoco es el objetivo de las terapias energéticas. Para demostrar la existencia de la reencarnación deberíamos, al menos, poder verificar históricamente esos recuerdos, y eso, como ya sabemos, no suele ser posible hacerlo en unas pocas sesiones, ya sean de reiki, terapia regresiva o autohipnosis.

Ahora, hablando desde mi experiencia personal, puedo decir que el reiki es una poderosa herramienta para sanar emociones. Decir que “se mueven energías” es poco científico, lo sé, pero de momento no tenemos ninguna otra expresión que lo describa mejor. Mediante la autohipnosis también he notado sensaciones similares, en el sentido de que algo se activa y las emociones que estaban enquistadas han comenzado a fluir. Pero nunca ha sido tan potente como cuando estaba utilizando reiki. Con el reiki lo normal es que no haya recuerdos, la mente está en calma, pero durante el proceso pueden inducirse determinados estados de consciencia que en ocasiones pueden hacer aparecer recuerdos asociados a esas emociones. Mi intención al hacer una sesión de autosanación nunca es recordar vidas pasadas, pero a veces sí que han terminado apareciendo. Y también he llegado a tener alguna visión que podría estar relacionada con vidas pasadas ajenas mientras enviaba reiki a otras personas. 


La primera vez que me ocurrió, mientras hacía autosanación, fue muy intensa. Lo sentí como cuando limpias un absceso lleno de pus con una jeringa a presión. La energía fluye y se lleva todos los detritus, solo que en este caso los detritus son las emociones que nos hacen sentir mal y que pueden estar incluso afectándonos a nivel físico. Según fluía la energía, flashes de mis vidas pasadas me venían a la mente. En ocasiones he llegado a asociar cada emoción con una parte determinada del cuerpo. Por ejemplo, si ponía mis manos sobre el chakra de la garganta y sentía cierta opresión, la emoción estaba relacionada con vivencias en la Segunda Guerra Mundial que me produjeron gran sufrimiento y que no pude expresar en su momento por miedo a represalias. Claro que yo ya estoy acostumbrada a este tipo de recuerdos espontáneos y ya los identifico como tal. Pero, ¿esto le puede ocurrir a cualquier otra persona? ¿Qué hacer en este caso?

Para responder a estar cuestiones, he preferido recurrir a la experiencia profesional de Raquel Pons:

REIKI Y VIDAS PASADAS.


El reiki que se siguió transmitiendo en Japón desde la muerte de Mikao Usui hasta nuestros días no tiene todos los adornos esotéricos con los que hemos ido decorándolo en Occidente (a veces hasta casi asfixiarlo). Por ejemplo, para comenzar una sesión, los japoneses dicen “Reiki ya” y para terminarla, “Se acabó reiki”. Así de sencillo, pero no menos potente, quizás al contrario. Con esto quiero decir que el reiki no tiene nada de confesional, no tiene por qué relacionarse con ninguna religión aunque sea compatible con todas, y no necesita de ninguna creencia concreta. La reencarnación tampoco, por supuesto, si se considera una creencia.

Sin embargo es curioso cómo en la práctica de reiki nos encontramos con hallazgos inesperados. Hay personas que tras una iniciación o una sesión de reiki sienten de diversas formas que su percepción se amplía, con lo cual son más capaces de ver o sentir cosas de las que antes no se percataban. El sexto chakra, también llamado Ajna o Tercer Ojo, siempre se trabaja con reiki. Los chakras son centros energéticos del cuerpo humano, y el sexto está relacionado con la visión (tanto física como intuitiva), la intuición, la comprensión de las cosas y la percepción de todo tipo. “Ver” no implica solo percibir, sino también asimilar o encajar la información que recibimos en un conjunto más amplio. Se dice que con ese ojo mental podemos ver lo que queramos, porque nuestros recuerdos son holográficos. Este tipo de visión requiere atención a los matices sutiles, que se adquiere con la práctica, la paciencia y una mentalidad tranquila y abierta. En este marco, conviene vaciar las imágenes mentales que nos inundan en el día a día. Enfocar la mente, fijarla en un propósito, permite mirar más adentro, ver más. Por tanto, al activar este chakra, tal vez no es de extrañar que haya gente que note cambios relacionados con esos temas. Quizá sea por eso que algunas personas, durante una sesión, pueden visualizar lo que parecen ser recuerdos de otras vidas. O bien, durante una iniciación de reiki, pueden sentirse conectadas con alguna otra ceremonia iniciática que vivieron en algún momento… antes de nacer “esta vez”.

Por poner algún ejemplo: recuerdo una amiga que durante sus tratamientos se vio vestida como en el siglo XIX, y vivía en una mansión en el campo que ella identificaba típica de Estados Unidos. Entró en una sala de la casa a la que le daba miedo entrar y vio a una niña en la que reconoció a su hija de la vida actual. Esa niña estaba tocando el piano y después se lanzó por la ventana, suicidándose. Eso le aclaró cosas acerca de por qué sobreprotegía a su hija en esta vida, siempre con temor a perderla. También comprendió por qué, aunque le gusta la música clásica, le tiene manía al piano. Y además, posteriormente se vio libre de una sensación de vértigo (sobre todo de “vértigo ajeno”) que había tenido toda su vida.

Una alumna conectó durante su iniciación de reiki con una escena en la que estaba rodeada por su tribu (una tribu primitiva que no supimos ubicar) en una ceremonia en la que sentía que estaba siendo iniciada a su vez como “mujer medicina”.

Muchos conocidos maestros de reiki como Johnny De’Carli o Frank Arjava Petter consideran que el símbolo que se utiliza para los envíos a distancia es también una vía de acceso a los registros akáshicos, y por tanto no es de extrañar que en un tratamiento puedan aflorar recuerdos de otras vidas.

El reiki tiene la cualidad de traspasar con toda facilidad las barreras de tiempo y espacio que normalmente consideramos fijas. Los reikistas sabemos que podemos enviar reiki a cualquier lugar del planeta y llega de manera instantánea. De la misma forma, podemos enviar reiki a diferentes momentos en el tiempo. Enviando reiki al futuro logras que ese momento concreto se quede bien provisto de esa energía, lo cual hace a ese momento futuro estar mejor aspectado energéticamente. Enviando reiki al pasado ayudas a que la huella que haya dejado sea más armoniosa, facilitando la curación de traumas y la cicatrización de heridas (emocionales también, por supuesto). De esta forma hacemos que la cristalización de ese pasado en nosotros se transforme en algo dinámico, se deshiele, se desbloquee. Y la energía personal que podíamos tener atrapada en aquel suceso se libera y podemos utilizarla para nuestra vida actual.

De hecho, una de las prácticas que pongo a mis alumnos de reiki después de hacer el 2º nivel es la sanación del propio pasado. Esto se hace enviando reiki cada día a una etapa de la vida, empezando desde la concepción hasta el día de hoy. Pienso que es uno de los ejercicios más sanadores que podemos hacer. Mientras hacen esta práctica, hay personas a las que les vienen imágenes, olores o alguna otra evocación correspondiente a la etapa que están tratando. Esto no es necesario ni tampoco revivirlo es el objetivo de la práctica, pero es una especie de efecto colateral que a veces se produce. Y lo mismo que esto ocurre con el pasado de esta vida actual, sucede a veces con vidas pasadas.
La energía asociada a los recuerdos podría estar anclada en algún lugar en el cuerpo físico o del cuerpo energético que lo permea, también llamado aura. Al dar reiki ahí, y empezar a liberarse el bloqueo, esos recuerdos pueden hacerse conscientes.

Eso no le pasa a todo el mundo. Un viejo adagio de los reikistas es: “Reiki no te da lo que esperas, sino lo que necesitas”. Así que creo que cuando se produce este tipo de apertura es porque a la persona realmente le hace falta conocer esas cosas y dar cauce a esa capacidad. Por mi experiencia personal y por lo que he podido ver en cientos de personas que he iniciado o tratado con reiki, puedo decir que es realmente un método sanador que impulsa la salud tanto física como emocional, además de facilitar el crecimiento personal de manera muy clara. Así que confío en la energía reiki.

Si por “por casualidad” os encontráis con hallazgos inesperados, es que es vuestro momento. Trabajad con esas emociones y vuestra vida actual recibirá un impulso que realmente está necesitando.

Raquel Pons.
Maestra de Reiki, Terapia Regresiva y de Vidas Pasadas, Terapia Chamánica.
http://www.centroreiki.esy.es

En conclusión: creas o no en la posibilidad de haber vivido antes, no te sorprendas si en una sesión de reiki aparecen espontáneamente supuestos recuerdos de vidas pasadas. Te aconsejo que tomes todo con prudencia, porque igual que ocurre con los sueños o con la meditación, no todo lo que aparece tiene que ser necesariamente un recuerdo de vida pasada. No te dejes llevar tampoco por las posibles creencias que pueda tener la persona que hace reiki, especialmente si hace referencia al karma. Ten en cuenta también que la sanación, sea a través de reiki o terapia regresiva, nunca es instantánea, y probablemente, si el origen de tus problemas está en esos supuestos recuerdos, necesitarás profundizar más para llegar hasta la raíz y sobre todo manejar esas emociones con técnicas complementarias. A partir de lo que he visto hasta ahora y experimentado en carne propia, creo que el reiki puede ser una puerta a tus vidas pasadas. Pero, como todo en esta vida, la elección es tuya: puedes quedarte en el umbral o pasar hasta el fondo.

   

jueves, 6 de octubre de 2016

¿Es peligroso recordar vidas pasadas?

El otro día vi que alguien había llegado a mi blog haciéndose esta pregunta, así que voy a responderla:

¿Es peligroso recordar vidas pasadas? No.

Fin de la entrada.

Vale, supongo que esperáis alguna explicación adicional. Veamos...

Ir a escalar el Everest, eso sí que es peligroso, porque puedes morir. Conducir un coche por la autopista, sí, eso también es peligroso, aunque muchas veces no seamos conscientes de ello. Nadar en un mar lleno de tiburones, montarte en la montaña rusa, tirarte en paracaídas, fumar tabaco o marihuana... todo eso es peligroso. Tu vida y a veces tu mente corren peligro si realizas alguna de estas actividades.

¿Recordar vidas pasadas?

Creo que el único peligro de recordar vidas pasadas es que queráis hacerlo con un terapeuta y este terapeuta resulte ser un fraude, es decir, alguien que sabe hacer regresiones pero no tiene ni idea de cómo tratar traumas psicológicos, alguien que os haga creer que mirando una bola de cristal os puede contar algo sobre vuestras vidas pasadas, o alguien con determinadas creencias que también te haga creer a ti que lo que te pasa es consecuencia de tu mal karma. Por ello siempre os aconsejo que si veis un vidente, un gurú o algo que se le parezca, salgáis corriendo, lo más rápido que podáis. Por lo demás...

Pensemos un poco. ¿Es peligroso recordar hechos de tu infancia? Bueno, si resulta que tu tío te asaltaba sexualmente, desde luego que destapar de repente esos recuerdos te va a desequilibrar emocionalmente y vas a necesitar de verdad a alguien que te apoye y te ayude a superar esas emociones. Por ello, si sospechas de algún trauma de este tipo, o simplemente quieres estar tranquilo por ser la primera vez que lo vas a hacer, acude a un buen especialista en terapia regresiva. Pero créeme, tener este tipo de traumas en tu pasado no es lo más frecuente.

Si optas por la autohipnosis o la meditación, tu mente jamás te va a dejar ver nada para lo que no estés preparado psicológicamente. Esto es un hecho. Esto no significa que no tendrás que enfrentarte a todo tipo de emociones que a veces te van a dejar bastante exhausto. Recordar vidas pasadas no es peligroso, pero tampoco es un juego, eso sí que lo debemos tener presente.

Pero aquí hablábamos de peligro. Y como decía al principio, si normalmente no es peligroso recordar hechos de tu infancia, ¿por qué iba a ser peligroso recordar vidas pasadas? Aun cuando saliera a la luz algún trauma, empezar a recordar es solo el primer paso hacia la sanación. Esto significa que aunque el terapeuta puede ayudar, y mucho, eres tú el que tiene que aprender a utilizar las herramientas para que esos hechos no te sigan afectando en tu vida actual. Es difícil, lo sé, pero de todo se sale. Si no, mira todos los veteranos de guerra que existen en el mundo, las víctimas de violencia doméstica que consiguen rehacer sus vidas, o los transexuales que han tenido que soportar burlas y prejuicios durante toda su vida pero finalmente consiguen hacer la transición al sexo opuesto y empiezan a sentirse bien.


Recordar vidas pasadas no significa hacer nada extraño. Solo significa eso: RECORDAR. Además, normalmente lo haces recostado o tumbado, en un ambiente tranquilo y protegido, y si algo que empiezas a ver te incomoda, te mueves, te levantas y te pones a hacer otra cosa. Igual que cuando cambias el canal de la televisión. Sí, de acuerdo en que recordar cómo has muerto en una vida pasada no es algo muy normal, y al principio puede dar bastante miedo. Frankenstein también da bastante miedo, otra cosa es que sea peligroso. Las emociones son parte de la vida, rechazarlas o bloquearlas cuando están en tu subconsciente por alguna razón, no te va a llevar a ningún sitio. La muerte también forma parte de la vida, y cuanto antes aprendas eso, mejor te irá cuando tengas que enfrentarte a la pérdida de un familiar. Con el tiempo te darás cuenta de que la muerte supone una liberación, y aunque siempre es un tránsito incómodo, acabarás comprendiendo que no tienes nada que temer de ella. Creo que es mucho más peligroso vivir de espaldas a la muerte, como hace la mayoría de la gente. Luego, cuando llega el momento, nadie está preparado para morir.

Ahora, si estás pensando en que haciendo una regresión te vas a quedar perdido en el pasado, te diré claramente: eso es imposible. Sí, es muy probable que una vez que hayas abierto las compuertas, haya periodos en tu vida en que las emociones de vidas pasadas te inundarán. Es lo que algunos reencarnacionistas llamamos past life mood. Pero por mucho que encuentres cierta evasión en tus recuerdos y por mucho que quieras perderte en tu nostalgia, ¿sabes qué? Tu vida presente te obligará a salir de ese estado tarde o temprano y volverás a olvidarte de tu pasado. Posiblemente esto sea un hecho fisiológico. Estamos programados para focalizarnos en el presente. Muchos dicen que para eso está la meditación. Sí, es verdad: la meditación te ayuda a vivir el aquí y ahora. El problema es que si hay asuntos del pasado que están sin resolver, posiblemente acudirán a ti mientras meditas para que los resuelvas y así puedas centrarte en el presente. Por eso nuestros recuerdos de vidas pasadas acuden con frecuencia mientras meditamos. Así que olvídate de ideas preconcebidas y vacíos consejos espirituales, y haz lo que te pida el cuerpo en cada momento. Si sientes que algo del pasado te está afectando, no está mal que te centres en ello para desbloquear cualquier emoción que provenga de una vida pasada.

La verdad es que no se me ocurre ningún otro peligro potencial de recordar vidas pasadas. A estas alturas hace tiempo que superé mis miedos y me es difícil imaginar qué miedos puede tener un principiante, así que si te preocupa algo en concreto, dímelo en los comentarios y trataré de resolver tus dudas. Lo que yo te puedo decir es que llevo haciéndolo casi cinco años, y mira, aquí estoy, vivita y coleando y bastante más equilibrada mentalmente de lo que estaba antes de empezar a recordar. No me ha poseído ningún espíritu, ni me he quedado atrapada en el siglo XVII, ni he empezado a hablar en latín, ni sufro ningún trastorno de personalidad múltiple. Tampoco he matado a nadie por no creer en lo mismo que yo, como hacen algunos miembros de ciertas religiones. Más bien al contrario, no he hecho más que aprender y crecer con la ayuda de otras personas que se han cruzado en mi camino y me han enseñado a utilizar diversas técnicas y a manejar mis emociones provenientes de vidas pasadas. Así que, si tienes miedo de recordar vidas pasadas, no te preocupes y hazlo. El viaje es toda una aventura, eso te lo puedo asegurar. Pero si no lo empiezas, nunca lo descubrirás...

Información relacionada:

lunes, 30 de mayo de 2016

¿Buscas terapeuta de vidas pasadas?

Muchas personas que visitan mi página de Facebook o mi blog me preguntan dónde pueden acudir a hacer una regresión. Es cierto que aún hay muy pocos profesionales que se dediquen en serio a ello y que te comprendan de verdad. Sin embargo, ya puedo recomendarte a alguien de confianza que sabe de primera mano lo que significa recordar vidas pasadas.

Su nombre es Raquel Pons. Es maestra de reiki, conoce la técnicas de hipnosis regresiva, y sobre todo, tiene la sensibilidad necesaria para guiarte y acompañarte en tu viaje interior.

Si te interesa, aquí tienes sus datos para que puedas contactar con ella.

Pide una cita, ¡no te arrepentirás!




jueves, 20 de noviembre de 2014

Terapia regresiva sí... pero con profesionales.

He estado leyendo estos días un artículo que escribió un hipnoterapeuta sobre la terapia regresiva a vidas pasadas, y creo conveniente aclarar en el blog cuál es mi postura respecto a este tema. Ya hablé una vez sobre cuál sería mi elección si tuviera que elegir entre autohipnosis o terapia regresiva, y la razón fundamental por la que utilizo la autohipnosis es, simplemente, porque considero que no tengo ningún trauma lo suficientemente fuerte como para requerir la ayuda de un profesional... aunque es cierto que ciertos acontecimientos que tuvieron lugar en mi vida de la Segunda Guerra Mundial me afectan aún bastante. Sin embargo, dudo que ningún psicólogo o psiquiatra, mucho menos un “terapeuta de vidas pasadas” que no sepa algo de psicología o al menos sobre qué puede hacer una víctima de abusos sexuales para superar las consecuencias emocionales que conlleva haber vivido eso, posea una fórmula mágica para hacer que de noche a la llamada esos recuerdos ya no me afecten. Y, sin duda alguna, prefiero pasar por ello sin ayuda de fármacos y sin ninguna supuesta “sugestión hipnótica” implantada en mi cerebro. No obstante, sé que esto es algo muy personal.

En cuanto al resto de personas que puedan estar buscando la ayuda de un “terapeuta de vidas pasadas”, les aconsejo lo de siempre: que tengan mucho cuidado al elegir al profesional en el que van a poner su confianza. No vale cualquiera. Diría incluso que ni siquiera vale alguien que diga ser hipnotista y ya está. Aunque esto depende de qué es lo que buscas acudiendo a ese profesional: si lo haces por curiosidad, porque crees que conocer tus vidas pasadas te va a hacer creer espiritualmente, o por afán investigador... sí, puedes confiar en un hipnotista, en alguien que tenga un libro de Brian Weiss y se haya creado él mismo un guión para hacer regresiones, puedes confiar en tu madre, un amigo, incluso yo podría prestarme a hacerlo. Cualquier grabación de autohipnosis que encuentres en internet también te puede servir. Todo el mundo puede hacer regresiones, sea cual sea su formación. Y todo el mundo puede recordar vidas pasadas. Ahora, si lo que ocurre es que tienes un grave problema psicológico y sospechas que pudiera estar relacionado con una vida pasada, asegúrate de que vas a un terapeuta de verdad. Corrijo, aquí la palabra importante es: TERAPEUTA. El terapeuta que trata problemas psicológicos es un psicólogo, o bien un psiquiatra si utiliza medicación. Alguien que dice haber hecho cientos de regresiones o que tiene un título de “hipnotista” (es decir, que conoce las técnicas de hipnosis), no le convierte en un clínico ni en un TERAPEUTA. Por ello, no está capacitado para tratar ningún posible problema psicológico que tengas, ni tampoco para diferenciar si lo que tú padeces es alguna alteración de la personalidad como el Trastorno de Personalidad Narcisista, síndrome de estrés postraumático, o cualquier otra enfermedad mental. Además, puede ocurrir que tu problema no tenga su origen en una vida pasada, sino en tu infancia. Puede que tu propio padre abusara de ti cuando tenías dos años, pero bloqueaste tus recuerdos y ahora el trauma se manifiesta de alguna otra forma. ¿Crees que un “hipnotista” puede enfrentarse a un problema de este tipo?

En este artículo que mencionaba antes un hipnoterapeuta aconseja a otros hipnoterapeutas que no deben hacer regresiones a vidas pasadas “a propósito” porque eso no es nada profesional, e implica asumir directamente que ese problema por el que alguien acude a una consulta proviene de una vida pasada. Aún así, sean cuales sean sus creencias personales, deben estar abiertos a esa posibilidad, porque sí ocurre en algunos casos que el paciente, cuando se le somete a una regresión de edad (a la infancia), se va espontáneamente a una supuesta vida pasada. Y además, recomienda que si no se tiene la formación adecuada, lo mejor es sacar al paciente de ese estado y remitirle a alguien que sí sepa sobre terapia regresiva a vidas pasadas. Traduje parte de ese artículo para Foro Reencarnación, así que os lo copio aquí también para que lo veáis por vosotros mismos (los corchetes en color son aclaraciones mías y la negrita es lo que considero más importante). Recordad que se dirige a colegas hipnoterapeutas:

POR QUÉ NO DEBERÍAS HACER TERAPIA DE REGRESIÓN A VIDAS PASADAS (A PROPÓSITO).


por Calvin D. Banyan.
 

¿Crees que existen cosas como las vidas pasadas? ¿Piensas que puede que hayas vivido antes? ¿Es parte de tu religión, o está totalmente en contra? Lo que yo crea no es importante en este artículo, y por supuesto depende de ti lo que quieras pensar o creer en relación a la existencia de vidas pasadas.
 

Yo no haré regresión a vidas pasadas como un tipo de terapia, a propósito. Con esto quiero decir que no realizaré una regresión a vidas pasadas simplemente porque un cliente potencial me pida esa terapia. De vez en cuando alguien me llega a mi consulta que quiere recibir terapia de regresión a vidas pasadas (PLRT) porque tiene miedo de las serpientes, un problema de relación de pareja o algún otro. Cuando me reúno con ellos les pregunto cómo saben que su problema está causado por algo de una vida pasada. Normalmente la respuesta es algo como: “Bueno, no puedo imaginar qué otra cosa podría haberlo causado. No recuerdo nada en esta vida que lo podría haber hecho. Así que debe haber sido algo que ocurrió en una vida pasada”.
 

Proceded con precaución si alguna vez os encontráis con una situación como esta. Nuestro cliente está simplemente haciendo lo mejor que puede para intentar comprender qué podría estar causando su problema. ¿Y quién puede culparle? No es consciente de nada en su historia personal que podría indicar de dónde proviene el problema, nada que pueda recordar conscientemente. Por otra parte, cualquier hipnoterapeuta con experiencia en las técnicas de regresión hipnótica de edad [en las que el paciente regresa a una edad temprana de su vida actual] puede decirte que es muy común que el cliente descubra material del cual no era consciente, pero que es importante en el origen de un problema determinado.
 

La formación del NGH [National Guild of Hypnotists, es la asociación de hipnotistas más antigua en el mundo] cubre el concepto de hipermnesia y el proceso de regresión hipnótica de edad. Está bien documentado que solo llevando al cliente a un estado de hipnosis, el individuo puede experimentar una mejora en su capacidad para recordar hechos de su pasado. Más aún, en el estado de sonambulismo un individuo puede experimentar una regresión hipnótica de edad, y puede revivir hechos pasados. Esto se denomina “revitalización”, y se trata de una “regresión de edad real” en la que hay una re-experimentación del hecho, incluyendo todas las sensaciones asociadas: tacto, gusto, vista, olfato y oído. En una regresión de edad, toda (o casi toda) la información asociada al hecho puede ser descubierta (recordada). La regresión de edad es el “Camino Real de la Terapia” porque puede destapar rápidamente la causa de un problema y proveer poderosas percepciones que lleven a una rápida sanación de antiguos problemas.
 

Cuando un cliente intenta comprender o tratar un problema sin hipnosis, solo está utilizando la mente consciente. Como la mente consciente intenta encontrar una razón al problema basada en información incompleta, es probable que las conclusiones estén equivocadas con frecuencia, especialmente si el problema ha sido un problema difícil y de larga duración en la vida de tu cliente.
 

Esto nos lleva de vuelta al cliente que piensa que su problema proviene de un hecho de una vida pasada. A menos que este individuo tenga una capacidad que la mayoría de nosotros parecemos incapaces de exhibir (la habilidad de tener conocimiento sobre nuestras vidas pasadas en estado consciente), entonces tales conclusiones tienen probablemente puntos débiles. Así que es importante que tú, como terapeuta, tampoco te dejes confundir.
 

Hay muy pocos hipnoterapeutas (por no decir ninguno) que tengan la habilidad de mirar a alguien y saber que un problema determinado viene de una vida pasada. Así que sería un error meterse directamente con PLRT o cualquier tipo de terapia basándonos en una suposición. Es más, no sería aconsejable sugerir un tipo de terapia solo porque el terapeuta o el cliente encuentran agradable o interesante hacer ese tipo de trabajo. Por desgracia, muchas sesiones de terapia regresiva a vidas pasadas se llevan a cabo por esas razones.
 

En mi opinión hacer PLRT en esas condiciones no es ético. Creo que no es ético porque ciertamente tienes que evitar dirigir a tu cliente cuando haces hipnoterapia. La hipnosis por definición es un estado de alta sugestibilidad, y si le sugieres a un cliente que vaya a una vida pasada “donde este problema se originó”, estás dirigiendo a tu cliente, lo que puede resultar en la fabricación de recuerdos. Esto ocurre cuando el subconsciente se inventa cosas, o “rellena los huecos” donde la información no está disponible a partir de experiencias en su vida real.
 

Aquí tienes otra razón por la que sugiero que no hagas terapia de regresión a vidas pasadas (a propósito). Dentro de las filosofías asociadas a las distintas creencias que incluyen el concepto de haber vivido más de una vida, está el concepto de karma. Estas personas creen que tenemos una deuda kármica que necesita ser saldada. O, al menos que tenemos algo que aprender que requiere más de una existencia, y esa es la razón por la que vivimos una y otra vez.
 

Desde este punto de vista, nacimos en esta vida porque tenemos problemas en los que necesitamos trabajar. La mayoría de los clientes con los que trabajo son adultos mayores de treinta años. La lógica sugiere que si alguien nació en esta vida para trabajar sobre algún asunto que quedó sin resolver de una existencia anterior, entonces las experiencias necesarias para poder trabajar sobre ese asunto aparecerán en esta vida. El hecho de que tu cliente ha buscado tus servicios para trabajar sobre un problema determinado indica que ese asunto ya ha aparecido probablemente. Así que tiene sentido pensar que lo más probable es que no necesites hacer una regresión a una vida pasada para trabajar sobre este problema.

En la gran mayoría de los casos que he visto donde mi cliente quería una regresión a vidas pasadas, la regresión hipnótica de edad destapó con éxito un “hecho inicial sensibilizador” en esta vida. (El hecho inicial sensibilizador constituye la génesis del problema). Un completo examen de un hecho inicial sensibilizador implica traer a la luz pruebas convincentes de que antes de que ese hecho, el problema no existía. Por ejemplo, antes de ese hecho, el niño (cliente en estado de regresión) era un niño feliz, y después de ese hecho, estaba triste o asustado, inseguro o cualquiera sea la emoción o creencia que estaba asociada con ese problema.
 

Ahora, por otra parte:
 

Yo sí llevaré a cabo, y lo he hecho, sesiones de regresión a vidas pasadas intencionadamente por otras razones que no sean terapéuticas. Por ejemplo, si el cliente viene a mi consulta y me pide que le haga una regresión a vidas pasadas porque quiere tener la experiencia, o por desarrollo espiritual, estaré feliz de hacerlo. Estos tipos de sesiones de regresión a vidas pasadas pueden ser con frecuencia muy fructíferas y beneficiosas para mis clientes, proveyendo con frecuencia inspiración, comprensión de uno mismo, conocimiento y renovación espiritual. La clave aquí está en que no estamos haciendo terapia basándonos en una suposición de que el problema comenzó en una vida pasada desconocida.
 

Yo nunca hago sesiones de terapia de regresión a vidas pasadas (a propósito). Sin embargo, podrías sorprenderte después de leer hasta aquí al ver que también creo que sí hay un caso en el que sí que considero apropiado el uso de la regresión a vidas pasadas como terapia. Esto es cuando la regresión a vidas pasadas ocurre de manera espontánea, sin una sugestión por parte del hipnoterapeuta para que el cliente vaya a una vida pasada. He realizado aproximadamente mil sesiones de regresión hipnótica de edad, y me he encontrado casos donde, sin ninguna sugestión por mi parte, algunos de esos clientes se han ido a una “vida pasada” o han tenido una experiencia que solo se puede describir como regresión a vidas pasadas. El porcentaje es bajo, siendo la media de un 1-2% entre los hipnoterapeutas que trabajan en nuestro centro.
 

Durante estas regresiones espontáneas, tu cliente puede experimentar ser de diferente género o raza. Será obvio que no es la misma persona que llegó a tu consulta. Y es muy interesante que el hecho que está experimentando en la vida pasada estará asociado al problema por el que vino a verme. Por ejemplo, un cliente puede buscar mis servicios para superar una fobia al agua, y en la regresión a vidas pasadas puede que reviva una experiencia en la que se ahogó en el mar. [...] Como hipnoterapeuta profesional, necesitas ser consciente de que cuantas más regresiones de edad realices, más probable es que te encuentres con regresiones espontáneas a vidas pasadas. No importa qué opinión tienes sobre esta cuestión. Es responsabilidad de cada hipnoterapeuta establecer en su mente cómo manejará esa situación.
 

Si tienes formación en trabajo de vidas pasadas, entonces cuando una regresión espontánea a vidas pasadas ocurra, no será un problema para ti. Sin embargo, si no tienes formación, ten cuidado. Nuestra primera preocupación es no dañar a nuestros clientes de ningún modo. Manejar una regresión espontánea a vidas pasadas de manera no profesional podría ciertamente hacer daño. Por esto recomiendo que tú decidas (según tus creencias y principios) si conducirás o no la sesión de terapia de regresión a vidas pasadas si ocurre espontáneamente.
 

Si decides que te gustaría poder ofrecer ese tipo de terapia a tus clientes, busca la formación apropiada. Si decides que no ofrecerás ese servicio, entonces les debes a tus clientes el respeto a sus creencias y lo que pueden haber experimentado en la sesión de hipnosis. Encuentra a alguien en quien confíes a quien pueda usar para referir esos casos.
 

Conozco a un hipnoteraputa que informó a su cliente que está mentalmente enferma porque espontáneamente experimentó una regresión a vidas pasadas durante una sesión de hipnosis con él. En este caso el hipnoteraputa era un psiquiatra en Suecia. En mi opinión, el modo en que manejó a su paciente no fue ético ni cuidadoso. Su paciente es un miembro de mi familia. Años después me dijo el miedo que le había hecho sentir. A causa de lo que él le dijo, creyó que se “estaba volviendo loca”. Ella era especialmente vulnerable a la sugerencia de este psiquiatra de enfermedad mental debido a sus credenciales y a los problemas emocionales que estaba experimentando entonces, lo que la llevó a ver al psiquiatra. Los manuales de diagnóstico que conozco (como el DMS-IV) no tienen un criterio de diagnóstico de enfermedad mental porque un individuo crea en vidas pasadas, o porque tal experiencia aparezca durante la hipnosis. [...].


Este artículo fue publicado en el año 2001. A día de hoy, en España, artículos y profesionales como estos son escasos. En su lugar, eso sí, proliferan muchos “terapeutas de vidas pasadas” (así es como se llaman a sí mismos) que no dudan en ofrecerte sus servicios y asegurarte que pueden sanar tus problemas psicológicos haciéndote recordar tus vidas pasadas. No os dejéis engañar. La situación es triste porque por desgracia aún hay muy pocos psicólogos o psiquiatras que estén abiertos a la idea de la reencarnación, o que posean la formación adecuada para tratar este tipo de casos. Por tanto, aseguraros de que estáis en buenas manos si de verdad pensáis que puede haber algo de una vida pasada que os está afectando, y también sed conscientes de que las regresiones no son ninguna panacea que todo lo curan. Recordar hechos traumáticos del pasado es el primer paso para comenzar a sanar emociones que aún perviven en nosotros, pero es solo el comienzo de un largo proceso que puede llevar años. Los que recordamos vidas pasadas lo sabemos. Los hipnoterapeutas serios también. Confío en que la situación cambiará para mejor en los próximos años, si todos nosotros apostamos por la sensatez y exigimos que estos temas se tomen en serio. Personalmente creo que acudir a uno de estos “terapeutas” sin titulación alguna pero que saben encandilarte hablando de maestros ascendidos, espíritus varios y deudas kármicas que hemos venido a saldar, es igual que jugarte el pellejo acudiendo a un curandero para que te quite el tumor de dos kilos que tienes en la tripa. No sé tú, pero yo prefiero confiar en un cirujano de verdad. También puede equivocarse, pero estoy segura de que su formación y sus años de experiencia me ofrecen una mayor garantía que una estampita de un santo pegada con celo en la pared y unas velas encendidas en su honor.

Recordar vidas pasadas es sin duda una de las prácticas que más te van a transformar interiormente, es una de las mejores cosas que me han pasado en esta vida, pero recordar no es ningún juego, y como en todo, hay que tener cabeza y mantener los pies en el suelo.

martes, 10 de diciembre de 2013

Claro como el agua.

Aunque prefiero no hablar mucho de lo que opinan otras personas sobre la naturaleza del ser humano, el significado de la vida, y la realidad de la reencarnación, porque este blog está pensado para verter mis opiniones personales e intransferibles sobre lo que yo considero un hecho, hoy voy a hacer una excepción y voy a invitar a los lectores a que escuchen esta conferencia del Dr. Juan José López que tuvo lugar en un congreso en Albacete a finales de octubre de 2013:


¿Y por qué? Por varias razones. Primero, porque es la única persona que conozco que ha atado cabos y se ha dado cuenta de los puntos en común que existen entre las regresiones a vidas pasadas, las experiencias cercanas a la muerte, las experiencias extracorpóreas, y las experiencias en el lecho de muerte… aunque posiblemente podríamos añadir algunos fenómenos más como la especial conexión que tienen niños y ancianos con el más allá o las canalizaciones de espíritus desencarnados. O… al menos, es la única persona que se ha dado cuenta (aparte de mí), y no tiene miedo de decirlo en público. Aunque viendo el vídeo, si prestáis atención, comprobaréis que el Dr. Juan José López no pronuncia ni una sola vez la palabra “reencarnación” (si no me equivoco). Me pregunto por qué… 

Segundo, porque, tristemente, parece que en este país (y probablemente en parte del extranjero) el hecho de tener un título académico le da una validez extra a tus opiniones y a tus experiencias. Yo también lo tengo, pero como no lo voy anunciando a los cuatro vientos y además, según algunos, “me escondo” tras un nombre falso, parece ser que lo que yo digo en este blog, en el foro que administro, y en determinadas redes sociales, es tomado a chirigota por el común de los mortales… al menos, el común de los mortales que frecuentan esas redes sociales. Y por si hay alguna duda, no, no tengo ningún trauma respecto a esto último. Pero sí me entra una gran tristeza al comprobar día a día que las dudas sobre nuestra inmortalidad continúan, cuando las respuestas están al alcance de nuestra mano…

Y tercero, porque la actitud del Dr. Juan José López es la actitud que deberían tener todos los científicos del mundo, y por supuesto, todos los médicos que aspiren a prestar un buen servicio a sus pacientes, en especial a los pacientes terminales, que son los que necesitan aún más una medicina humana y de calidad, para que, como dicen los tibetanos, puedan hacer ese último tránsito de manera consciente y pacífica, para llegar a la próxima vida con menos traumas y saber perfectamente que no deben apegarse a lo terrenal, a lo que dejan aquí, y continuar su camino hacia la luz. Esa actitud consiste simplemente en tener una mente abierta, estudiar todos los fenómenos sin prejuicios, y sobre todo, escuchar lo que las personas nos dicen sin contestar con el típico “Eso es tu imaginación”, cuando se trata de un niño; “Eso son alucinaciones o delirios”, cuando se trata de un anciano; o, en el peor de los casos, “Estás loco” cuando eres un adulto normal que ha vivido una serie de experiencias que ni tú mismo comprendías al principio y que has analizado racionalmente a lo largo de varios años hasta llegar a una conclusión muy clara: la reencarnación es un hecho, y todos somos inmortales. Tan clara como el agua.

Hay algunos puntos en los que estoy en desacuerdo con el Dr. Juan José López, pero solo porque su perspectiva es la de un terapeuta cuyo objetivo es ir a la raíz de un problema emocional que afecta al paciente. Aunque no puedo negar la gran aportación que hacen estos terapeutas a la reencarnación (aunque la gran mayoría se cuidan muy bien de no afirmar rotundamente “Creo en la reencarnación”, no sea que arruinen su reputación), estos terapeutas suelen no prestar atención al hecho de que hay numerosas personas que tienen sueños de vidas pasadas, recuerdos espontáneos y otro tipo de signos que quizá podrían llamarse “evidencia circunstancial”, que no siempre están relacionados con traumas psicológicos o asuntos sin resolver, y que apuntan sin lugar a dudas a la realidad de la reencarnación. Y también suelen olvidar que las regresiones no tienen por qué circunscribirse a un ambiente médico. Todos podemos recordar vidas pasadas. Uno de los métodos más útiles para hacerlo es la meditación, práctica que aporta numerosos beneficios ya demostrados científicamente y asequible para todo el mundo. A veces parece que solo si te hipnotizan puedes recordar vidas pasadas, y esto es completamente falso. Y muchas otras personas continúan poniendo en duda la validez de las regresiones sin saber tan siquiera en qué consisten (como decía el Dr. Juan José López, hay que probarlo para saber de qué se está hablando), o posiblemente porque no son conscientes de que después de obtener esos datos, hay que investigar para verificar esos supuestos recuerdos. Y hay que investigar mucho, en ocasiones durante años. Y de esta forma se han obtenido sorprendentes verificaciones que no dan lugar a duda. No hay nada como vivirlo uno mismo para convencerte. Por eso me embarqué en esta aventura… y por eso sigo investigando a día de hoy.

Sin embargo, mi investigación “de campo” sobre la reencarnación (y algo menos sobre experiencias extracorpóreas) ha tenido lugar en los últimos dos años. Antes de eso, leí mucho sobre experiencias cercanas a la muerte y otros fenómenos paranormales, y leí algún libro sobre terapia regresiva, hallando enseguida esos puntos en común que comentaba al principio y que para mí, si no son prueba irrefutable, al menos son muy buenos indicios de que nuestro alma sobrevive, de que existe un periodo entre vidas en el que hacemos balance de nuestra última encarnación y preparamos nuestra próxima vida, y sea como sea, volvemos con un nuevo cuerpo. En las regresiones, muchas personas describen el mismo túnel de luz que también describen muchas personas que sufren ECM’s, y muchas personas que sufren ECM’s (con frecuencia se confunden con experiencias extracorpóreas durante la anestesia, como bien refería el doctor en la conferencia… y he de decir que es la primera persona a la que se lo oigo decir), describen sensaciones que también describen las personas que realizan viajes astrales, conscientemente o de manera espontánea. Muchas personas mediante regresión al periodo entre vidas también relatan cómo podían ponerse en contacto con personas encarnadas, por métodos que bien conocen médiums y espiritistas, o por simples sueños que muchas personas en duelo tienen y que, como siempre, los achacan al dolor o al deseo de volver a ver a la persona que han perdido. Solo hay que unir las piezas del puzle. Lo tenemos delante de nuestros ojos, y seguimos sin ser capaces de verlo.

Los signos están ahí. Llevan ahí desde tiempo inmemorial. La ciencia y la parapsicología los llevan estudiando durante décadas, durante siglos… pero por alguna razón el ser humano se debate entre las creencias que sus respectivas religiones les han impuesto, y el escepticismo más recalcitrante de algunos científicos, pseudoescépticos, o aquellos que si no lo ven, no lo creen, pero como tampoco hacen nada por verlo, nunca lo creerán… Las dudas pueden con nosotros. La ciencia y la racionalidad se han convertido en nuevos dioses a los que algunos siguen ciegamente, olvidando que las respuestas están el corazón. O, como bien dice el Dr. Juan José López… “la respuesta está en el alma”.



jueves, 17 de octubre de 2013

La racionalidad en el mundo de la reencarnación.

Posiblemente este es mi caballo de batalla. Mi misión en la vida… si es que existe tal misión. Desde que me embarqué en este viaje es lo que más me desespera, lo que más me irrita, aquello por lo que lucho, aunque sé que en gran parte es ya una batalla perdida. No sé por qué tengo esta sensación, quizá porque ya he sido testigo de lo que ocurre en otros países que nos llevan más de diez años de delantera, y porque he crecido en un país donde tanto daño han hecho ciertos programas televisivos, donde el desconocimiento general sobre muchas cuestiones paranormales es la norma, y donde existe una incomprensible tendencia a convertir cualquier doctrina espiritual o “pseudo-espiritual” en un negocio, una secta, o incluso una religión en toda regla. Si en el extranjero ya se habla sin ningún pudor de reencarnación de almas híbridas (mitad humana mitad extraterrestre ??), reencarnación en otros planetas, en la Atlántida… si ya cualquiera puede escribir un blog afirmando que es la reencarnación de un personaje famoso sin aportar ni una sola prueba convincente y hay personas que se lo creen simplemente porque hay cierto parecido físico… si ya se han formado grupos alrededor de ciertos autores famosos como si fueran gurúes espirituales poseedores de la Verdad, y se originan discusiones sobre quién tiene razón, si ete o el de más allá… si los lugares donde se toma la reencarnación realmente en serio y con un mínimo de sentido común se cuentan con los dedos de una mano… ¿qué no pasará en España en cuanto nos descuidemos? ¿Qué no pasará en otros países hispanohablantes tan dados a la espiritualidad y a mezclar todo tipo de enseñanzas religiosas sin orden ni concierto? ¿Qué puedo hacer para no ser testigo de la proliferación de programas televisivos donde se tratará a niños que dicen recordar vidas pasadas como si estuvieran poseídos por espíritus? La serie estadounidense no estuvo mal del todo… la versión española puede ser un auténtico despropósito, viendo que ni siquiera en Cuarto Milenio se puede hablar de hipnosis… ¿Qué pesadilla me espera en los próximos años?

Bien. No me puedo dejar vencer por la negatividad y la exasperación. Tengo que pensar en todas aquellas personas que, como yo, tienen una mente racional, que antes de creerse nada prefieren analizarlo por sí mismos y sacar sus propias conclusiones. Tengo que pensar en aquellos que, como yo, han comenzado a intuir por algún problema personal que pueden haber vivido antes, pero a quienes no les convence todo lo que se dice en los típicos libros sobre reencarnación que ahora mismo se pueden encontrar en las librerías españolas (que para desgracia de todos nosotros, son casi inexistentes). Hay personas que, por fortuna, huyen de videntes o psíquicos que dicen poder hacer lecturas de vidas pasadas, o de aquellos que sin tener la preparación adecuada presumen de poder “sanar” tus problemas psicológicos haciéndote una sola regresión… Hay personas que les da escalofríos entrar en una tienda esotérica y que les hablen del poder curativo de los cristales, de terapias con nombres raros, de conceptos orientales que nadie puede entender, o de pócimas para atraer a tu alma gemela.

A estas personas, quiero decirles que existe una alternativa. Existe una forma de abordar la reencarnación de manera totalmente distinta, siempre con los pies en el suelo, y dando importancia a lo que de verdad la tiene: nuestros recuerdos. Cómo nos afectan en nuestra vida presente y cómo podemos hacerles frente para que no nos afecten tanto. Cómo podemos aprender de ellos, cómo podemos conocernos mejor a nosotros mismos recordando nuestras vidas pasadas, abriendo la puerta a lo desconocido y encontrándote con tu propia sombra. Verificando esos recuerdos y descubriendo por fin que la reencarnación no es ninguna creencia, sino un fenómeno natural y universal de mecanismos aún poco conocidos.


Recientemente en Foro Reencarnación alguien escribió: “Los maestros somos nosotros mismos”. Esta persona incluso se sentía emocionada al estar descubriendo que no necesita a nadie más para conducirle por su camino espiritual. Eso es lo que intento transmitir continuamente… y lo repetiré todas las veces que sea necesario, aunque me reviente la cabeza contra la pared. Jamás lograré comprender por qué la gente es tan feliz acudiendo a eventos multitudinarios para ver a alguien que lo único que ha hecho es recopilar la información que sus pacientes le dieron bajo hipnosis, como si este alguien fuera un dios que lo sabe todo, olvidando que es humano como todos nosotros, y que todos podemos estar equivocados, empezando por los propios pacientes hipnotizados, que a pesar de estar en un estado alterado de consciencia, no son omniscientes. Todo está sujeto a la interpretación de nuestra pobre mente humana. Sin embargo, algunos disfrutan en estos eventos y les encanta recibir respuestas de manera fácil y “creer” en lugar de buscar por sí mismos en su interior.

Lo comprendo. Este último camino es infinitamente más difícil, y no todos están preparados. Bien, el momento llegará si es que tiene que llegar. Pero yo tengo que pensar en aquellos que ahora mismo sufren síntomas de estrés post-traumático, o que están tomando antidepresivos y se pasan el día encerrados en sus casas sin saber qué diablos les ocurre; o en aquellos que sufren de ansiedad recurrente y no entienden por qué; o en aquellos con enfermedades crónicas que no responden a terapia convencional. Muchos no pueden recurrir a profesionales que hagan terapia regresiva, bien porque no hay profesionales debidamente preparados, o bien porque económicamente no pueden permitírselo. Hay formas de enfrentarse poco a poco con estos problemas y llegar a solucionarlos. Estas personas necesitan de alguien que les diga qué deben hacer, antes de que acudan a alguien que les hablará de vidas pasadas sin saber de qué está hablando, igual que ya ha pasado con muchos otros temas “esotéricos” donde la realidad se mezcla con la ficción, y los mitos se multiplican en internet induciendo a la confusión a la mayoría.

No quiero que la reencarnación se convierta en un espectáculo de locos donde todo vale, donde gane el que tenga la idea más extravagante o el que sepa mezclar con inteligencia lo que ha leído acá o allá. Siempre digo que debemos mantener el sentido común y no perder de vista nuestro sentido crítico, para que podamos afirmar con rotundidad que la reencarnación existe, y con evidencias. Si todos aceptamos sin más que venga alguien y nos diga “Pues yo he sido un ser acuático en un planeta de la constelación de Orión”, solo conseguiremos que la reencarnación siga siendo despreciada y que pierda credibilidad, en lugar de ser estudiada como se merece por científicos serios. No podemos ver un vídeo de una regresión hipnótica en Youtube y aceptar que todo lo que ha surgido en esa sesión es verdad… Debemos dudar de todo, y también de nosotros mismos. Debemos ser serios y buscar verificaciones siempre que sea posible. Y esto ha de ser una labor de todos los reencarnacionistas. No dejemos que por culpa de unos pocos nos sigan tratando como a simples integrantes de una secta o “grupo espiritual” que prefieren creer en la reencarnación antes que asumir que todos vamos a morir. Ser reencarnacionista debe ser mucho más que eso.

    

ENTRADAS POPULARES

Entrada destacada

La validez de la hipnosis para verificar vidas pasadas.

DERECHOS RESERVADOS

Registrado en Safe Creative
Safe Creative #1503200166082

Si quieres utilizar parte del texto, por favor, pregúntame antes. No me importa compartir lo que escribo, siempre que se me pida permiso y se haga referencia a la autora.

MUY IMPORTANTE

La autora de este blog no pertenece a ninguna religión ni a ninguna secta, ni tampoco es ferviente seguidora de ninguna doctrina espiritual, espírita o new age. Tampoco es una fanática lectora de ningún escritor más o menos popular que hable en sus libros sobre terapia o hipnosis regresiva.

La autora de este blog tiene una amplia formación científica y por ello piensa por sí misma para llegar a las conclusiones y opiniones que aquí se ven reflejadas. La reencarnación es un fenómeno natural y universal. El único objetivo de este blog es reflexionar y ofrecer algunas claves para que todo el mundo pueda darse cuenta de ello por sí mismo.

En ningún caso la autora de este blog posee la Verdad Absoluta. Las opiniones de la autora de este blog son personales, intransferibles y siempre sujetas a discusión. Solo ha vivido una serie de experiencias personales que la han transformado interiormente en los últimos años. Puede dar consejos a todo aquel que lo solicite, pero en ningún caso puede ofrecer ayuda profesional.

MUCHO MÁS EN FORO REENCARNACIÓN

MUCHO MÁS EN FORO REENCARNACIÓN
Si te gusta lo que lees en este blog, debes saber que esto es una mínima parte de lo que puedes encontrar en nuestra comunidad de Foro Reencarnación. Mucha más información, muchos más enlaces, pero sobre todo, muchas más personas con similares experiencias que podrán ayudarte en tu búsqueda personal. Visítanos, recuerda que no estás solo.

MILITARY PAST LIVES

MILITARY PAST LIVES
Si recuerdas una vida pasada militar o en tiempos de guerra y quieres conocer a personas que han pasado por lo mismo y que pueden comprenderte, no dudes ni un segundo en unirte a nosotros. Algunos de los traumas más fuertes tienen su origen en estas vidas, y todos necesitamos hablar de ello y ser escuchados. (Foro en inglés).

CONOCE TU PASADO. CONÓCETE A TI MISMO.

CONOCE TU PASADO. CONÓCETE A TI MISMO.